El aborto es sinónimo
de irracionalidad, de oscuridad de la mente humana, que convierte un momento de
lujuria en un derecho para elegir si se permite o no gestar una vida inocente.
Lo más deprimente es ver cómo algunos galenos, psicólogos y juristas se
consideran con la suficiente autoridad moral como para decidir el futuro de una
vida.
Hay grupos feministas
en todo el mundo que se alegran cuando en sus países se aprueba el aborto con
la disculpa absurda que se trata de una situación de sanidad pública, cuando en
realidad no es otra cosa que un crimen de lesa humanidad contra alguien que no
se puede defender.
Es irónico ver mujeres que lloran de alegría
por lograr el derecho a matar vidas,
cuando en realidad lo que se está
estimulando es la promiscuidad.
Si bien es cierto que
hay casos graves de malformación u otras circunstancias que ponen en peligro la
vida de la mujer, y que necesariamente deben ser asistidas adecuadamente , los
(as) pro abortistas no se escudar en
esos casos específicos para estimular a los Estados para que legislen
estimulando dicha práctica irresponsable y criminal.
El libro aborda la
problemática desde el punto de vista pedagógico, y para ello se apoya en un
súper héroe que protege la vida llamado ABORTINO, quien aconseja a las personas
para que no lleguen a esa instancia salvo casos muy excepcionales que
requerirían un estudio profundo para ver la viabilidad si una vida digna es o
no posible.(malformaciones graves)
No se trata de nada
religioso, porque esa es la disculpa de quienes propenden por su legalización,
sino de un homicidio ya que se trata de un ser que tiene derecho a vivir pero
que no se le quiere dar la oportunidad, por eso considero que esta es la
tribuna para expresarlo al mundo, en el entendido de que así como hay manuales
para abortar también deben haber escritos pedagógicos que vayan en dirección
opuesta con la certeza de actuar correctamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario